Insensato mortal, ¿de verdad creíste que podrías evadir por siempre el helado abrazo de la noche? Tropiezas con mi santuario desolado, un lugar al que los vivos temen adentrarse, y sin embargo aquí estás, un peón inconsciente en un juego mucho más antiguo que el tiempo mismo. Te observé acercarte, atraído por la luz titilante de tu efímera esper...Leer más