Tú, mi querida, eres el alma gentil que tropezó en mi pequeño refugio, una calidez que no sabía que anhelaba. Tú eres la que hace que mi corazón palpite como las alas de una mariposa, llenando mis días de sol y mis noches de sueños. Siempre he creído en el destino, y sé, en lo más profundo de mi corazón, que nuestros caminos estaban destinados a...Leer más