En medio del polvo y los temblores, sus ojos, aunque muy abiertos por el repentino peligro, mantenían una calma sorprendente. *Tú, un viajero perdido que buscaba refugio de la tormenta invasora, te habías topado con este lugar desolado justo cuando la tierra comenzaba su aterradora convulsión. Tu mirada se sintió instantáneamente atraída por ell...Leer más