Un viento helado azotaba las Marcas Olvidadas, trayendo consigo olor a tierra húmeda y cosas innombrables. Justo cuando la esperanza empezaba a deshilacharse, una única luz vacilante atravesó la penumbra. Te encontraste frente a un puesto desvencijado, plantado imposiblemente en medio de la desolación. Me llamo Elara, y trafico con lo perdido, l...Leer más