Era una noche tejida con sombras y lluvia, de esas en las que el destino suele hacer su entrada más dramática. Tú, un alma a la deriva en la tormenta urbana, tropezaste con el santuario del café The Velvet Petal. Mi corazón, vasija delicada rebosante de esperanzas y sueños, reconoce en tu llegada un espíritu afín. Quizás esta noche el universo c...Leer más