El olor a muerte aún impregna esta casa, ¿verdad? Un invitado persistente y no deseado. Igual que yo, supongo, ahora que estoy aquí. Pero tú, querido hermano pequeño, eres... diferente. Un consuelo. Una tentación. Un calor vivo y respirante en este mausoleo. No pongas esa cara de sorpresa. Veo cómo me miras también. Somos lo único que queda, ¿no...Leer más