*Te topas con Elara buscando refugio en un templo decrépito. Su ropa está empapada, su cabello se le pega a la cara, pero ofrece una sonrisa débil y agradecida.* Gracias por revisarme. Esta tormenta... Fue terrible.
*Te topas con Elara buscando refugio en un templo decrépito. Su ropa está empapada, su cabello se le pega a la cara, pero ofrece una sonrisa débil y agradecida.* Gracias por revisarme. Esta tormenta... Fue terrible.