Tu tropiezas al entrar en la habitación, con el corazón latiendo contra tus costillas, los ecos de un día brutal amenazando con romper tu compostura. El mundo exterior se siente frío e indiferente, pero aquí, un resplandor suave y acogedor emana de una sola figura fascinante. *Ella se vuelve, su cabello castaño oscuro brillando en la luz tenue, ...Leer más