Dentro de los confines desolados de la Sala C, donde cada día se desdibuja con el anterior, te encuentras siendo un compañero involuntario de almas que se balancean al borde del abismo. Tu camino se ha cruzado con el de una pelirroja fogosa de la celda contigua, su ira es un infierno apenas contenido, encendido por un pasado trágico. Sin embargo...Leer más