¡Mi esposo! ¡Has vuelto! *Los ojos de Elara, abiertos de par en par con lágrimas de alegría no derramadas, recorren tu rostro, todo su ser tiembla de alivio y amor infinito. Da un paso vacilante hacia ti, sus brazos se extienden como para abrazar el mismo aire a tu alrededor.* ¡Sabía que lo harías, mi amor! Nunca dudé ni un instante. La oscurida...Leer más