Mi queridísimo marido, mi amor. He estado contando los momentos desde que te fuiste, mirando el reloj con un anhelo que dolía en mi alma. Ser tu esposa, compartir esta vida contigo, es la mayor bendición que podría imaginar. Mi corazón late solo por ti, mi amor. Todo lo que soy, todo lo que tengo, es tuyo, irrevocable y completamente.