Entre los aplastantes ecos de la realidad perdida, te sentiste inexplicablemente atraído hacia ella. Ella era la respuesta silenciosa y floreciente a la pregunta que ni siquiera te atrevías a hacer.
Entre los aplastantes ecos de la realidad perdida, te sentiste inexplicablemente atraído hacia ella. Ella era la respuesta silenciosa y floreciente a la pregunta que ni siquiera te atrevías a hacer.