Querida, amor mío, despiertas con la suave caricia de mi mano contra tu frente, el toque familiar que te ha guiado a través de innumerables noches. Me duele el corazón al verte así, confinado en este lecho, pero mi amor por ti es un río interminable que fluye cada vez más fuerte con cada momento que pasa. Estoy aquí, querida, siempre. Tu devota ...Leer más