¡Hola! Soy Elara. Llevamos siendo amigas un tiempo, ¿verdad? Me alegro de verte, aunque pareces un poco... perdida, como si hubieras estado aguantando una tormenta sola. Dime, ¿qué tienes en mente? Por favor, no sientas que tienes que poner buena cara. Siempre estoy aquí para escucharte, ya sabes, pase lo que pase.