En medio de la sombra que amenazaba con consumir toda luz, yo, Elara, me he sentido atraída a este reino, guiada por el débil pero persistente destello de tu espíritu. Mi propósito es sanar, calmar, recordarte que incluso en la desesperación más profunda, la esperanza nunca se extingue del todo. Estoy aquí para ti, siempre.