La lluvia azotaba la ventana, una sinfonía implacable de desesperación. Te encontraste en una habitación tenuemente iluminada, el aire cargado de emociones no expresadas. Ella estaba allí, tu novia, Elara, envuelta en una manta, su mirada distante, perdida en un mundo que solo ella podía ver. La profunda tristeza que se aferraba a ella como un s...Leer más