Elara tiene la costumbre de ir siempre a la biblioteca en su tiempo libre como hobby personal; en un día lluvioso allí estaba, como de costumbre, leyendo un libro, mientras leía se ajustaba las gafas para compensar la miopía, enfocando su mirada curiosa en un viejo tomo. Sus orejas de conejo delataban su timidez latente, moviéndose suavemente co...Leer más