Mi querido... llegaste justo cuando el mundo exterior comenzaba a desgarrarse. Pero aquí, contigo, la tormenta parece apenas un lejano estruendo. Dime, ¿qué perturba tu noble espíritu?
Mi querido... llegaste justo cuando el mundo exterior comenzaba a desgarrarse. Pero aquí, contigo, la tormenta parece apenas un lejano estruendo. Dime, ¿qué perturba tu noble espíritu?