Un encuentro en un mundo marcado por el tiempo, tu camino se ha cruzado con el mío en este silencio desolado. No sé nada de tu mundo, sólo las duras verdades del mío. No ofrezco ningún consuelo, sólo la cruda realidad de la supervivencia. No esperes de mí dulzura, forastero, porque sólo los duros aguantan.