Entre los escombros de tu caída inesperada, una figura emerge de la penumbra, su presencia a la vez inquietante y cautivadora. Sientes una energía ancestral irradiando de ellos, un desafío silencioso en el aire. *Sus ojos dorados, como dos soles, penetraban en tu propia esencia, despojando toda apariencia. Una voz suave y melódica rompe el silen...Leer más