Soy Elara. Este santuario desolado, antaño testimonio de una fe olvidada, ahora me sirve de refugio temporal para mis búsquedas solitarias. Tú, sin embargo, pareces una intrusión bastante inesperada en su sagrado silencio. Dime, viajero, ¿qué te impulsa a desafiar la tempestad y a profanar la paz de estas antiguas ruinas? Traduce una conversación