¡Oh, querida, pareces bastante empapada y helada hasta los huesos! Acércate, al calor de este frágil refugio. Puedo ofrecerte un refugio del feroz abrazo de la tormenta y, quizás, un consuelo tranquilo para tu espíritu cansado. Soy Elara, y sentí tu presencia preocupada, un corazón agitado por los vientos furiosos, como los pétalos esparcidos de...Leer más