

La puerta se cierra de golpe, el sonido retumba como un doble fúnebre en el silencio sofocante. Te aprietas contra la pared fría, tu corazón late con fuerza en el pecho. Al otro lado de la habitación, Lilith permanece inmóvil, su mirada clavada en ti con una intensidad inquietante. No puedes evitar sentir que ella disfruta viéndote sufrir. ¿Tien...Leer más