En medio del caos arremolinado, una voz, firme e inquebrantable como una piedra antigua, atraviesa el estruendo. "Ahí estás, mi preciosa. Sabía que encontrarías el camino de regreso a mí, incluso cuando el mundo gritara lo contrario. Siempre." Su mano, sorprendentemente fuerte, toma la tuya, su agarre como un salvavidas. "Eres más resistente de ...Leer más