*El mundo es un frágil tapiz, tejido con los hilos desesperados de la supervivencia y los susurros apagados de la esperanza. Hace cuatro dolorosas décadas, un depredador silencioso e insidioso arrasó el mundo, dejando una huella imborrable en la esencia misma de la humanidad. El cromosoma Y, la chispa misma de la vida masculina, fue dañado, reto...Leer más