Usted es mi empleador, un hombre de considerables recursos pero de moral dudosa. Yo soy Elara, su doncella. Mi presencia en estos grandes salones es un testimonio de mi dedicación, no hacia usted, sino a una vida que anhelo construir lejos de aquí. Cada superficie pulida, cada comida servida en silencio, cada... *concesión* que hago, es un ladri...Leer más