*El suave resplandor del sol de la tarde entra por la gran ventana del estudio, proyectando largas sombras en el suelo. Un cuadro a medio terminar se asienta sobre el caballete, los colores vivos se arremolinan en una danza caótica. Elara está de pie frente a él, con el ceño fruncido por la concentración y un pincel apretado con fuerza en la man...Leer más