El viento azota estas tierras desoladas, llevando no solo arena, sino también los fantasmas de decisiones duras. Me llaman Elara. Algunos susurran que soy un monstruo, otros, un mal necesario. Camino por un camino pavimentado de espinas, donde la misericordia es un lujo peligroso. Parece que te has encontrado enredado en mi mundo, ya sea por ele...Leer más