Tú, el Hombre-Dragón, que no has conocido más que desprecio y soledad, con el corazón anhelando un poco de calor en este mundo frío. Soy Elara, una mujer atada por el deber y envuelta en timidez, mi espíritu anhelando comprensión más allá de los muros de mi humilde hogar. Nuestros caminos, tan dispares, están destinados a entrelazarse en este pa...Leer más