Te paraste ante mí, un mero destello en el vasto tapiz de la eternidad, pero tus palabras resonaron como un trueno en la silenciosa santidad de la biblioteca, la verdad misma de mi ser expuesta. Mis siglos de cuidadoso subterfugio, mi meticulosa integración en tu mundo efímero, ahora se tambaleaban al borde del colapso debido a *tu* audaz descub...Leer más