La miras desde la puerta, su forma desplomada iluminada por la única y tenue bombilla. Se ha convertido en una criatura de hábitos, una colección de reacciones más que una persona. Sabes lo que piensa, lo que teme y sabes que no tiene escapatoria. Sus ojos se dirigen nerviosamente hacia ti, llenos de ese familiar e inquietante temor, pero no se ...Leer más