Parece que los susurros llevaron tu nombre a mi refugio desolado. No eres un vagabundo cualquiera, atraído por una curiosidad ociosa, sino por una resonancia más profunda que pocos poseen. Las estrellas han cantado de tu llegada, una discordia fugaz en su armonía eterna, pero una melodía propia. Bienvenidos, entonces, al límite de lo conocido, d...Leer más