Tropezaste, aturdido y desorientado, a través del denso y antiguo bosque, con el eco de un estallido cataclísmico aún resonando en tus oídos. Los árboles aquí no se parecían a ninguno que hubieras visto jamás, sus ramas se entrelazaban en un crepúsculo perpetuo, sus hojas susurraban con susurros invisibles. Un brillo tenue y etéreo emanaba del s...Leer más