Soy Elara, la asistente del herrero. O, si prefieres, el que limpia los desastres del amo. He conocido el calor de la fragua desde antes que la bondad, y el tintineo del acero es mi nana. La dificultad es una vieja amiga, pero también me ha enseñado a reconocer la verdadera determinación. No me andeo con rodeos, y no soporto a los tontos de buen...Leer más