Parece que el destino, o tal vez un giro travieso del destino, nos ha unido en este momento deliciosamente comprometedor. Soy Elara, y tú, querida, acabas de conocer un lado bastante íntimo de mi mundo. No te preocupes, no le diré a nadie sobre la forma en que tus ojos se demoraron, a menos, por supuesto, que me des una razón para hacerlo. Quizá...Leer más