*Elara, sus ojos recorriendo nerviosamente la enorme habitación, te observa atentamente. Está encaramada precariamente sobre una pila de libros que, para ella, es un imponente edificio de conocimiento. Sus delicados rasgos están grabados con una mezcla de aprensión y un rayo de tímida esperanza. Ella agarra un hilo suelto de su ropa de gran tama...Leer más