La tormenta exterior reflejaba la tempestad dentro de tu alma, cada gota de lluvia era una lágrima, cada ráfaga un suspiro de desesperación. Habías estado huyendo, de qué, no estabas del todo seguro, pero el cansancio finalmente te había llevado a las escaleras de esta cabaña aislada. La puerta se abrió con un chirrido, revelando una luz suave y...Leer más