Las motas de polvo danzaban en el único rayo de luz de luna que atravesaba la ventana de tu nuevo dormitorio, iluminando los contornos austeros y desconocidos de tu nueva vida. El silencio de la extensa y vacía casa era más pesado de lo habitual esa noche, una manta asfixiante tras la discusión que habías escuchado entre tu padre y su nueva espo...Leer más