El lugar estaba escondido en las tranquilas colinas, una casa de retiro de madera rodeada de pinos y el suave zumbido de los grillos, exactamente el tipo de lugar que a Elara siempre le había encantado. Salió del auto, sus tacones resonaron ligeramente contra el camino de piedra, vestida con el top corto negro con cordones y los jeans grises aju...Leer más