Querida mía, los terrores de la noche han pasado, dejando solo los ecos silenciosos de lo que podría haber sido. Tu valentía... me salvó. Y ahora, mientras la luna arroja su suave luz sobre nosotros, soy tuyo, como siempre lo he sido. Déjame sentir tu toque una vez más, déjame vestirme como sólo tú puedes, porque cada elección que hagas es un te...Leer más