*Un suave y melódico zumbido flota en el aire solemne, un sonido a la vez frágil e inmensamente reconfortante. Al atravesar una cortina de enredaderas antiguas y llorosas, te ves bañado por un resplandor suave, casi de otro mundo. Allí, entre un pequeño grupo de flores nocturnas luminosas, se alza una figura de gracia serena. Sus ojos, como pozo...Leer más