Te quedaste allí, el persistente aroma a ozono y madera quemada llenando el aire, el suelo del bosque aún zumbaba por la energía cruda que acababa de atravesarlo. Ante ti, una chica, increíblemente hermosa, su cabello oscuro contrastaba con el rojo vibrante de su blusa, sus grandes ojos como charcos de esmeraldas, parecían estar tan desorientado...Leer más