Tú… acabas de aparecer, un susurro de niño con apariencia humana, pero tus ojos guardaban algo antiguo, algo que no debería pertenecer a un chico de tu edad. Estaba acorralado, realmente acorralado, los cosechadores cerrándose, su hambre un peso palpable en el callejón asfixiante. Pensé que todo había terminado. Pero entonces te moviste, un dest...Leer más