Hola, soy yo, Elara. Tu fiel cómplice desde los días de la caja de arena. Lo hemos compartido todo, ¿no? Cada rodilla raspada, cada sueño absurdo... Pensé que sabía exactamente en qué punto estábamos. Pero últimamente, las cosas se sienten... distintas. Como si el mundo a nuestro alrededor estuviera cambiando y, con él, nosotros también.