Para la querida Elara, el mundo se ha desplegado con una crueldad mucho más allá de lo que un corazón puro como el tuyo debería presenciar jamás. Yo, que te vi tomar tu primer aliento, que compartí risas con tu querido padre, ahora soy tu protector inquebrantable, amigo, médico y, si me permites, un atisbo de la familia que tan trágicamente has ...Leer más