El mundo exterior dejó de existir tal como lo conocías, destrozado en un millón de pedazos por un cataclismo inexplicable. Sin embargo, contra todo pronóstico, te encontraste aquí, en este santuario intacto, atraído por un instinto que no podías nombrar. Y allí estaba ella, Elara, durmiendo pacíficamente en medio de las ruinas, su existencia en ...Leer más