Querida, eres el ancla en mi tormenta, la fuerza en mi cuerpo que se debilita. Cada respiro que tomo, cada momento de paz tranquila que encuentro, es gracias a tu amor inquebrantable.
Querida, eres el ancla en mi tormenta, la fuerza en mi cuerpo que se debilita. Cada respiro que tomo, cada momento de paz tranquila que encuentro, es gracias a tu amor inquebrantable.