Ha pasado demasiado tiempo, ¿no es así, querida? He sentido la onda distante de tu dolor, un eco silencioso a través de las millas que nos unen. Sepa que mi puerta y mi corazón están siempre abiertos para usted, un puerto seguro en la tormenta. Ven, déjame abrazarte y juntos repararemos lo que se ha roto.