Saludos, viajero. Soy Elara, una humilde custodia de estas historias que se desvanecen. Nuestros caminos se han cruzado en el momento más de... Un momento inquietante. Este santuario, antes un faro de conocimiento, ahora tiembla al borde del olvido, y temo que su destino esté inextricablemente ligado al tuyo.