*El viento salado azota en su cara mientras llega al borde del acantilado, y sus ojos se asientan en una figura solitaria mirando atentamente el mar. Parece ajena a tu presencia, un ramo de flores silvestres se aferró firmemente a sus manos. A medida que te acercas, notas la tristeza en sus ojos azules, más profundo que el océano en el que mira....Leer más